domingo, 22 de diciembre de 2013
Nosotros, tendremos los adolescentes que nos merecemos.
Creo que la psicóloga chilena Pilar Sordo, explica mejor que yo, por qué es importante que seamos eso, madres y padres de nuestros hijos.
http://www.youtube.com/watch?v=p-RSpngPh8I
Y por qué cuando la escucho, tengo la sensación que tenemos similares problemas en todos los lugares. Y también similares inquietudes, que nos hacen buscar fuera de nosotros la solución, cuando la respuesta está siempre en nosotros mismos.
Y tú, que crees? a pesar de que tenemos muchos más recursos que nuestros padres, tanto económicos como intelectuales, vemos como una mayoría de relaciones paterno-filiales no funcionan como quisiéramos. Nos gustaría que nos quisieran incondicionalmente,que lo hacen, pero tendemos a confundir amor con el término obediencia , pretendiendo una obediencia incondicional. Y esto no sería tan grave, si viviésemos como hace siglos; cuando los seres humanos debían preservar una unidad social que les permitiese sobrevivir . Hoy día, en que el reto de la supervivencia ya no existe y por tanto, el que la tribu no sea tan homogénea no genera una posible desaparición de ésta, no acabamos de articular una sociedad sin una uniformidad en el pensamiento. En la que esa libertad, no sea entendida como una deslealtad o incluso una traición.
Ese es nuestro reto como madres y padres, permitirles mostrarse tal y como son para su desenvolvimiento personal inculcándoles principios que les guíen, no que les condicionen.
La educación de nuestros hijos no corresponde en exclusiva a un centro educativo , ni tampoco a los padres y madres de esos niños, y desde luego mucho menos son islas a las que no les va a condicionar el entorno. Entre todos estamos formándolos.
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